El viaje de la música andalusí a través de los siglos
La música andalusí nació en el siglo IX en Al-Ándalus, donde convergieron influencias árabes, bereberes, judías y cristianas para dar vida a una escuela musical única en las ciudades de Córdoba, Granada y Sevilla.
Tras la caída de Granada en 1492, moriscos, judíos y musulmanes emigraron al norte de Marruecos llevando consigo sus tesoros musicales. Se asentaron en Tánger, Tetuán, Rabat y Fez, donde reconstruyeron este patrimonio desde cero.
La música andalusí evolucionó en Marruecos para arraigarse en la sociedad, convirtiéndose en parte de las celebraciones sociales y religiosas. Surgieron escuelas fasíes, rabatíes y tetuaníes, cada una con sus características distintivas.
Hoy, la música andalusí mantiene su estatus de patrimonio vivo en Marruecos a través de institutos y festivales, mientras España trabaja para recuperar esta parte importante de su memoria cultural mediante proyectos de investigación y artísticos.
Dos caras de un mismo patrimonio
Marruecos acoge la música andalusí como un patrimonio vivo y renovado, que aún se interpreta en bodas, celebraciones religiosas y festividades.
España considera Al-Ándalus la cuna de la música andalusí, y hoy se esfuerza por recuperar esta importante parte de su memoria cultural.
Rutas históricas del legado andalusí
Instrumentos, Nubas y Poesía
Instrumento de cuerda principal en la Nuba andalusí
Al oud el rey de los instrumentos en el legado andalusí
Instrumento de cuerda pulsada que añade ornamentos melódicos
Antiguo instrumento de cuerda con sonido melancólico
La estructura musical integrada del concierto andalusí
La relación orgánica entre el poema y la melodía Andalusí
Momentos del patrimonio musical compartido
Mohamed El Outmani